“Populismo” es la palabra del año

Populismo es la palabra del año 2016 para la Fundación del Español Urgente, promovida por la Agencia EFE yBBVA.

Por cuarto año consecutivo, la Fundéu BBVA ha dado a conocer su palabra del año, elegida entre aquellostérminos que han marcado la actualidad informativa de 2016 y tienen, además, interés desde el punto de vistalingüístico.

Tras elegir escrache en 2013, selfi en 2014 y refugiado en 2015, el equipo de la Fundación ha optado en estaocasión por populismo, una palabra originalmente neutra, pero que se ha ido cargando de connotaciones hastaconvertirse en un arma en el debate político.

«Parecía claro que en un año tan político como este, con acontecimientos de importancia global como el brexit, lavictoria electoral de Donald Trump y los diferentes procesos electorales y plebiscitarios en América y España, lapalabra del año de Fundéu tenía que venir de ese ámbito», explica el coordinador general de la Fundación, JavierLascuráin.

De hecho, varias de las doce candidatas que se anunciaron hace unos días estaban relacionadas con la política:sorpaso, abstenciocracia, posverdad y la ganadora, populismo.

«Finalmente nos hemos decidido por populismo, que ya lleva algún tiempo en el centro del debate político y quedesde el punto de vista lingüístico está viviendo un proceso de ampliación y cambio de significado,cargándose de connotaciones a menudo negativas», señala Lascuráin.

Esa evolución, «que no es nueva, pero que posiblemente se ha acelerado en los últimos tiempos», parte de un usoneutro de las palabras populismo y populista que tuvieron durante un tiempo significados próximos a popular.

«A lo largo de los últimos meses hemos recibido muchas consultas sobre el significado real de populismo, ya queparece evidente que el uso que se le da en los medios y en el debate político va más allá de la simple defensa delos intereses populares que mencionan, con distintos matices, la mayoría de los diccionarios», añade.

«Ese es uno de sus sentidos, aunque seguramente el que menos se use en la actualidad. También hay quienesprefieren definirlo como la tendencia política que pretende devolver el poder a las masas populares frente a lasélites».

No obstante, en los medios de comunicación parece estar imponiéndose una visión negativa del término, quesuele aplicarse «a políticos de todas las ideologías, pero que tienen en común la apelación emotiva al ciudadano yla oferta de soluciones simples a problemas complejos», explica el coordinador de la Fundéu BBVA.

El interés de esa evolución, de ese proceso que algunos lingüistas denominan relexicalización  y que «estáocurriendo cada día ante nuestros ojos en los medios de comunicación», es lo que ha propiciado la elección depopulismo.

Antes de dar a conocer la decisión final, la Fundación publicó una lista de doce palabras finalistas en la que,además de las palabras del ámbito de la política, figuraban términos como youtubero, la adaptación propuesta delanglicismo youtuber,  y ningufonear, una alternativa al inglés phubbing, que se usa para definir la actitud dequien solo presta atención a su dispositivo móvil mientras desatiende a quien tiene delante.

Otras de las presentes en la lista comparten el hecho de que sus significados se han ido ampliando a través del usoque hacen de ellas los hablantes, como bizarro, cuñadismo y vendehúmos.

Completaban la lista términos como LGTBfobia, papilomavirus y videoarbitraje.

Tomado de: http://www.fundeu.es/recomendacion/populismo-palabra-del-ano-2016-para-la-fundeu-bbva/

El español: una lengua en continua evolución

Michael, americano que ha pasado unas semanas trabajando en ileon.com, escribe sobre ‘palabrotas’, anglicismos y otras expresiones que llaman la atención en el extranjero… Sin ponernos en el compromiso de por qué los usamos, nos hace reflexionar sobre el uso que damos a ciertos vocablos, y sobre su supervivencia, o no, en el futuro.See it…

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¿Por qué algunos países de América Latina usan el ‘vos’ en vez del ‘tú’? —

Algunos países hablan de tú, otros de ‘vos’ y otros usan los dos. Pero, ¿dónde y por qué? BBC Mundo consultó a especialistas.See it on Scoop.it, via Todoele – ELE en los medios de comunicación

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¿De dónde vienen? ¿Especial o diversa?

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educacionDesde el punto de vista etimológico, especial, palabra registrada en la lengua española alrededor del 1220-1250, se deriva de especie, del latín species, “tipo, especie” y propiamente “aspecto, apariencia”, porque, a su vez, species viene de specere, palabra que en el latín arcaico significaba “mirar”. Hoy, su primera acepción en el DRAE reza: “singular o particular, que se diferencia de lo común o general”.
Entre sus sinónimos se hallan extraordinario, excepcional, asombroso, bello, bueno, impresionante, extraño, grande, original, raro, diferente, diferenciado, personal, particular, propio, singular, único, exclusivo, aislado, concreto, determinado, distinto, de encargo, específico, individual, a la medida, peculiar, señalado, separado, sui generis. El término especial procede del latín especialis, al igual que especializar, especialista y especialidad, y también se relaciona con especioso, de speciosus, “hermoso, con una bella apariencia”.
Sin embargo, defecto, “carencia de alguna cualidad propia de algo…

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Las primeras palabras latinoamericanas que entraron al diccionario de la Real Academia Española (RAE)

Para responder a esa pregunta BBC Mundo se sumergió en el Diccionario de autoridades, publicado entre 1726 y 1739, fundamento de lo que hoy se conoce como el Diccionario de la lengua española o también como Diccionario de la Real Academia Española (DRAE).

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La confusión por el uso del término “presidenta” en Brasil

En Brasil existe una fervorosa confusión por el uso del término “presidenta”, aplicado a la líder de la nación, Dilma Rousseff. Claro, este enredo tiene que ver con la estructura gramatical del idioma portugués. Pero, ¿será que este malentendido aplica también al idioma español? ¿Será correcto emplear el término femenino “presidenta”, o debe siempre usarse el género masculino “presidente” para ambos sexos?

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Dilma Rousseff, en el parlamento brasileño, defendiéndose del proceso de suspensión de su mandato presidencial (Foto: http://www.senado.gov.br)

Transcribimos aquí la opinión de la Real Academia de la Lengua Española.

Circula por internet un documento que aduce una serie de razones pseudogramaticales para censurar el uso de femeninos como presidenta. La parte fundamental de la explicación dice:

El participio activo del verbo atacar es «atacante»; el de salir es «saliente»; el de cantar es «cantante» y el de existir, «existente». ¿Cuál es el del verbo ser? Es «ente», que significa ‘el que tiene entidad’, en definitiva ‘el que es’. Por ello, cuando queremos nombrar a la persona que denota capacidad de ejercer la acción que expresa el verbo, se añade a este la terminación «-nte». Así, al que preside, se le llama «presidente» y nunca «presidenta», independientemente del género (masculino o femenino) del que realiza la acción.

Esta argumentación se basa en tres afirmaciones:

  • que el participio activo del verbo ser es ente,
  • que la terminación –nte que añadimos a los participios activos de los verbos procede de ente,
  • que dicha terminación se toma de ente porque este denota entidad o significa ‘el que es’.

Sin embargo:

1. El participio activo del verbo ser no es ente. El único participio que actualmente tienen, de forma general, los verbos españoles, es el de perfecto (por ejemplo sido, para el verbo ser, o comido para comer). Solo algunos verbos tienen entre sus derivados los llamados participios activos, que hoy se consideran sustantivos (como presidente) o adjetivos (como atacante o cantante). El verbo ser tuvo en el pasado una forma de participio activo hoy perdida, pero no era ente sino eseyente.

2. La terminación –nte no procede de ente. Nuestro sustantivo ente (que, como se ha dicho, no es el participio del verbo ser) sí que deriva, sin embargo, de ens, entis, participio de presente del verbo latino esse (‘ser, estar’). Pero el hecho crucial no es que el participio del verbo ser en latín tuviera esta forma entis, sino que todos los participios de presente del latín tenían esta misma forma: e-ntis, ama-ntis, lege-ntis, capie-ntis, etc. Obviando la raíz verbal y la vocal temática que quedan a la izquierda del guion, en todas estas formas lo que encontramos es la secuencia –nt– y la terminación –is, desinencia de caso genitivo.

Esta secuencia –nt– es un infijo, un elemento que se inserta en el interior de una palabra, y es una marca morfológica que indica un subtipo concreto de declinación por el que se guían algunas de las palabras que forman parte de la tercera declinación latina. Este mismo infijo, y este mismo submodelo de declinación (llamado precisamente temas en –nt-), está presente también en otras lenguas, como el griego clásico. Aunque por este modelo de temas en –nt– se declinan solo unos pocos sustantivos y adjetivos, en la práctica es muy productivo, porque es el modelo por el que se declinan todos los participios de presente activos de todos los verbos latinos y varios de los participios del griego clásico.

3. La terminación -nte no se toma de ente porque este denote al ser. El hecho de que esta secuencia -nt- aparezca no solo en ente, sino en todos los participios de los verbos latinos e incluso en otros adjetivos (como prudentis, ‘prudente’), sustantivos (como /leontos/, ‘león’ en griego) y determinantes (como /panta/, ‘todo’ en griego) prueba que esa –nt– no ha sido nunca, a lo largo de su historia, marca de entidad o de existencia. Nunca, por sí sola, ha denotado al ser, al ente. Llegó a denotar, en latín, al ente al entrar en interacción con el verbo ser, pero entró en contacto con este verbo, como con todos los demás verbos latinos, pues no es más que una marca morfológica de la que los verbos se sirven para declinar una de sus formas no personales, el participio.

Lo que históricamente existe es este infijo –nt– y no la terminación –nte. Recordemos que en las formas amantis o legentis la terminación –is es marca de genitivo, pero este es solo uno de los seis casos que tienen las declinaciones latinas. Estas declinaciones establecen distintas terminaciones en función del caso, del género y del número: un participio como entis puede tener potencialmente hasta 24 desinencias, es decir, 24 terminaciones después del infijo –nt– (entem, entis, enti, entium, entia, etc.) que se encargan precisamente de marcar el caso, el número y el género. Nada, por tanto, en la morfología histórica de este elemento –nt– impide que las palabras que se forman con él tengan una forma distinta para el género femenino; es más, históricamente este infijo ha formado parte de palabras que explícitamente diferenciaban el género.

Por último. Es cierto que el español conserva este infijo fundamentalmente en la terminación –nte, y es fácil caer en el error de creer que la emplea solo para referirse a la persona que realiza la acción del verbo (presidente el que preside, cantante el que canta, atacante el que ataca). Sin embargo esto no es una verdad absoluta: ni todos los verbos se refieren al agente con esta terminación, ni siempre que esta terminación aparece se asocia a la persona que lleva a cabo la acción del verbo.

Los que luchan, los que inventan, los que trabajan, los que corren, etc. no son los luchantes, los inventantes, los trabajantes, etc. sino el luchador y la luchadora, el inventor y la inventora, el trabajador y la trabajadora. El español actual conserva, además, casos en los que este infijo es más una mera marca gramatical (heredera de un antiguo participio que hoy ya no se siente como tal): mediante, de mediar; durante, de durar; o bastante, de bastar. Y de hecho, en el español de otras épocas estas palabras tenían forma en plural (era, por ejemplo, posible decir ellas durantes).

Nada en la morfología histórica de nuestra lengua, ni en la de las lenguas de las que la nuestra procede, impide que las palabras que se forman con este componente tengan una forma para el género femenino. Las lenguas evolucionan y en esa evolución se transforman. Estos cambios se deben a muchas causas, algunas son causas internas (evoluciones fonéticas, por ejemplo); otras son externas, el contacto con otras lenguas o el cambio en las sociedades que las hablan. Para que una lengua tenga voces como presidenta, solo hacen falta dos cosas: que haya mujeres que presidan y que haya hablantes que quieran explícitamente expresar que las mujeres presiden. Si esas dos circunstancias se dan, ninguna supuesta terminación, por muy histórica que sea su huella, frenará el uso de la forma femenina (pregúntese el lector por qué no se han levantado voces contra el uso del femenino sirvienta). Pero es que, además, en el caso de este infijo concreto, la historia de nuestra lengua y la de las lenguas que la precedieron pueden llegar a avalar el uso de voces como presidenta, pues al hilo de esta explicación parecen ser menos conservadoras que la variedad actual.

Vea: http://www.fundeu.es/escribireninternet/presidenta/

Vea esta otra explicación de la Academia de la Lengua:

La palabra presidenta está registrada en el Diccionario académico y es una forma válida y preferible a presidente para aludir a las mujeres que ocupan ese cargo.

En las noticias es frecuente encontrar las formas presidenta y presidente para aludir a mujeres como en «La presidenta argentina exhortó a seguir por el camino de la reindustrialización», «Existía la esperanza de que con la llegada de la presidente Bachelet se eliminaría este impuesto» o «Ana Patricia Botín, nueva presidente del Santander».

Dado que la mayoría de las palabras que han añadido el sufijo -nte son comunes en cuanto al género (como el donante y la donante, del verbo donar), a menudo se plantea la duda de si sucede lo mismo en el caso de presidente y ha de ser siempre la presidente cuando alude a una mujer.

Sin embargo, la Gramática académica explica que la voz presidenta es un femenino válido en el que se ha cambiado la e final por a, al igual que ocurre con asistenta, dependienta, infanta o intendenta. Puesto que, además, presidenta ya tiene registro académico desde el Diccionario de 1803, se emplea desde mucho antes y es la forma mayoritaria según el Diccionario panhispánico de dudas, no parece que haya motivo para no usar o incluso para no preferir esta forma cuando el referente es una mujer.

Por esta razón, en los dos últimos ejemplos anteriores habría sido preferible escribir «Existía la esperanza de que con la llegada de la presidenta Bachelet se eliminaría este impuesto» o «Ana Patricia Botín, nueva presidenta del Santander».

Se recuerda además que los cargos se escriben con minúscula inicial (presidenta, no Presidenta).

Ver: http://www.fundeu.es/recomendacion/presidenta-femenino-correcto/

 

Salvar

¿Dónde nació el monstruo de Frankenstein? En la misma casa donde se concibió a Drácula

El otro día tuve que escribir un artículo sobre Ginebra: Cosas que no sabías sobre Ginebra o lo que opinaba Borges al respecto. Ahora quiero hablaros de nuevo de esta ciudad suiza, pero centrándome en los alrededores. Concretamente del fascinante caserón donde nacieron algunos de los monstruos más famosos de la literatura. Es uno de tantos caserones de las afueras de Ginebra, rodeados de jardín y vistas espectaculares del Lago Leman. Su nombre: Villa Diodati. El lugar de reunión de tres escritores durante el año 1816.
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El ambiente antológico sirvió de fuente de inspiración para la obra de Mary Godwin, Frankenstain

Aquel año fue especialmente crepuscular, los cielos eran más oscuros de lo normal, y también hacía mucho más frío. Un ambiente ciertamente tenebroso que inspiró a Lord Byron para proponer un reto a tres escritores: comprobar quién era capaz de concebir la historia más terrorífica de todas. Los escritores eran Percy Shelley, John William Polidori y Mary Godwin (futura esposa del poeta Shelley).

La idea le surgió a Byron una noche, mientras se leían en voz alta una colección de historias fantasmagóricas alemanas traducidas al francés, entre ellas Fantasmagoriana, ou Recueil d´histoires d´apparitions de spectres, revenants fantômes, etc.

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En una de las historias, un grupo de viajeros se narraba mutuamente experiencias sobrenaturales, lo cual llevó a Byron a intentar lo mismo pero en formato escrito, lanzando el desafío a sus huéspedes. Entre ellos ya había mucha confianza y estaban acostumbrados a lanzarse desafíos o jugar a ser excéntricos y provocadores.

Por ejemplo, se cuenta que una de las fantasías de Byron era la de disfrazar a sus amantes con ropas de hombre para hacerlas pasar por sus primos en los hoteles donde se daban cita. También tenía una curiosa forma de viajar, como explico en Básicamente hay dos formas de viajar: la de Byron y la de Ruskin.

 

También es famosa la anécdota de un viaje en barco que Byron comparió con Shelley y Godwin, en el que de repente, echando la cabeza hacia atrás, Byron lanzó un tremendo aullido, semejante al de los lobos. Shelley y Godwin, perplejos, le preguntaron a Byron a qué venía eso. Byron explicó que había intentado imitar el lenguaje de los habitantes de los montes de Albania, que lanzaban un aullido similar para saludarse. Les hizo tanta gracia aquella broma que, a partir de aquel día, cada vez que coincidían los tres, se saludaban en albanés. Es decir, echaban la cabeza hacia atrás y aullaban como si fueran hombres lobo recién convertidos.

Pero Godwin no inventó el hombre lobo, sino otra criatura monstruosa.

Mary Godwin, con sólo 19 años, ganó aquella apuesta de concebir la criatura más terrorífica del mundo escribiendo la historia de Frankenstein. Imaginaos la escena: una noche oscura, tormentosa, con el cielo entreverado de relámpagos, donde los habitantes de Villa Diodati, a la luz de los candelabros y a través de la ingesta de láudano, se leían en voz alta historias de fantasmas. Una de esas sesiones, la del 18 de junio, Polidori la describió así:

Después del té, a las doce en punto empezamos en serio a hablar de fantasmas. Lord Byron recitó los versos de Christabel de Coleridge, sobre el pecho de la bruja. Cuando se hizo el silencio, Shelley, gritando de repente, se llevó las manos a la cabeza y salió corriendo de la sala con una vela. Le echamos agua en la cara y luego le dimos éter. Miraba a la señora Shelley, y de repente pensó en una mujer de la que había oído hablar que tenía ojos en lugar de pezones, lo cual al apoderarse de su mente lo horrorizó.

En la película Remando al viento, una coproducción hispano-noruega protagonizada por Hugh Grant (que interpreta a Lord Byron), podréis ver en alguna escena las condiciones anímicas y lumínicas de este extraño verano de 1816, así como el ambiente que se respiraba en Villa Diodati. También lo veréis al comienzo de la película de James Wahle La novia de Frankenstein.

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Las primeras palabras que escribió Mary fueron las del capítulo IV: Fue una terrorífica noche de noviembre… Completó la novela en 1817, en Marlow, gracias al apoyo de Percy. Publicada en 1818, Frankenstein o el moderno Prometeo está inscrita en la tradición de la novela gótica y quizá sea la primera historia moderna de ciencia ficción. Se basó en las nuevas y aterradoras investigaciones de Luigi Galvani y Erasmus Darwin acerca del poder de la electricidad para revivir cuerpos ya inertes.

La novela, como ya todos sabréis, narra la historia de Víctor Frankenstein, un joven suizo, nacido en Ginebra, obsesionado con conocer «los secretos del cielo y la tierra», crea un cuerpo a partir de la unión de distintas partes de cadáveres diseccionados para infundirle una chispa de vida mediante la electricidad de una tormenta.

Resulta emocionante contemplar aquella casa. Si la queréis visitar, se encuentra en Cologny. La villa también aparece en la película Gothic y en la novela Haunted, de Chuck Palahniuk, el autor de El club de la lucha.

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Casualmente, en Villa Diodati también nació otro icono del terror: Drácula, al menos como concepto. La historia que había escrito Polidori era El vampiro (Drácula, de Bram Stoker, sería posterior), y fue el primer relato moderno sobre vampiros.Por cierto, volviendo a Frankenstein, quienes hayan leído el libro se habrán percatado de que poco o nada se parece el monstruo creado por Shelley al monstruo de las películas y cómics. El monstruo de Frankenstein no era verde. En este fragmento podemos comprobarlo:

La piel amarilla apenas le cubría la musculatura y las arterias; el pelo era abundante y de un negro intenso; los dientes de una blancura perlada; sin embargo, estos atributos no hacían más que aumentar el horrible contraste con los ojos acuosos, casi del mismo color que las órbitas blanquecinas en que se encontraban, la piel marchita y los labios rectos y negros.

Es decir, que el monstruo de Frankenstein tampoco tenía la cabeza plana y tornillos en el cuello. Estas ideas surgieron de Jack Pierce, el maquillador de los estudios Universal que participó en la adaptación cinematográfica protagonizada por Boris Karloff. Aunque la película se rodó en blanco y negro, los carteles promocionales lo presentaban de color verde.

Tomado de: http://www.papelenblanco.com/metacritica/donde-nacio-el-monstruo-de-frankenstein-en-la-misma-casa-donde-se-concibio-a-dracula

 

Hay que superar la ceguera del nacionalismo para fortalecer la presencia del idioma español en el mundo

El director del Instituto Cervantes, Víctor García de la Concha, cree que hay que superar «la ceguera del nacionalismo español» y darse cuenta de la gran riqueza patrimonial de Iberoamérica. A su juicio, «tendríamos mucha más fuerza en Europa».

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García de la Concha: “Hay que superar la ceguera del nacionalismo español” (Foto: diario.es)

«Promovería además la lengua en los tratados comerciales entre Europa y EE. UU. y entre Europa e Iberoamérica», añadió De la Concha en la inauguración del curso de verano de la Universidad Complutense de Madrid, «Desenvolverse con éxito en el mercado de la enseñanza de las lenguas extranjeras», en San Lorenzo de El Escorial.

García de la Concha afirmó que, para consolidarse como segunda lengua internacional de comunicación, el español debe contar con mucha más aceptación en los organismos internacionales. Según sus palabras, «ahí es donde estamos fallando».

El director argumentó que se ha fallado sobre todo en Europa, donde se  ha favorecido a la franja superior y no a la franja sur (Italia, Portugal y España), por lo que considera que es un problema de trabajo político donde se tiene que trabajar.

Cree también que EE. UU. puede jugar un papel muy importante para que el español se consolide como segunda lengua de comunicación internacional . Para ello, hay que realizar un trabajo panhispanisco, es decir, ‘descubrir el valor del panhispanismo (la unión de los países castellanohablantes) y hacer una labor común’ para su difusión.

Desconocimiento de la realidad de la lengua española

Con motivo de su participación en un curso universitario de verano, el exdirector de la Real Academia Española (RAE) y académico, José Manuel Blecua lamentó que  exista un «desconocimiento» de la realidad americana en España, lo que considera «una lástima, una pena y hasta una vergüenza».

Según declaraciones dadas a EFE, Blecua indicó que las voces hispanoamericanas incluidas en el último Diccionario de la lengua española constituyen menos de la cuarta parte del total, cuando considera que podrían llegar a ser «muchas más».

Blecua, ponente en el curso de verano de la Universidad de Málaga Vigencia y Valor de la Lengua Española en el IV Centenario de la Muerte de Cervantes, ve la educación como «el gran reto» de los países de habla hispana, lo que requiere de «unos medios gigantescos», de los que —a su juicio— se carece.

El exdiretor considera necesaria una «voluntad por parte de todos» y «un deseo de modificar y estabilizar determinadas actitudes», especialmente la preocupación política.

Ha defendido la función del libro como «vehículo de propaganda» del español porque «sigue siendo, como decía Erasmo, el camino mejor del conocimiento», pero sin anquilosarse en un único soporte (la RAE sacará su próxima edición del Diccionario en versión digital antes que en papel).

Sobre la contribución de Internet a la lengua hispana, calificada por el lingüista como «incalculable» e «impensable», ha añadido que la Academia recibe más de un millón de consultas diarias en su web, además de las preguntas formuladas a través de la red social Twitter.

Para más información, vea: Fundeu.

Las 500 palabras más usadas en español

El Corpus de Referencia del Español Actual (CREA), un banco de datos de la Real Academia Española, determina las formas más frecuentes en idioma español sobre la base de un conjunto de textos, escritos y orales, de diversa procedencia. La última versión cuenta con casi 140.000 documentos y algo más de 154 millones de formas procedentes de textos de todos los países hispánicos y producidos entre 1975 y 2004.

“Gobierno” y “país” figuran entre las 100 primeras. “Vida” está en el puesto 76, mientras que “muerte” ocupa recién el 264. “José”, “Juan” y “Carlos”, entre los pocos nombres de la lista. Son algunas de las formas más utilizadas, según un banco de datos de la Real Academia Española.

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Foto: Diccionario de la Lengua Española

Los textos escritos, seleccionados tanto de libros como de periódicos y revistas, abarcan más de cien materias distintas. La lengua hablada está representada por transcripciones de documentos sonoros, obtenidos, en su mayor parte, de la radio y la televisión. 

Según estas refencias, las 500 palabras más comunes en español son las siguientes: Seguir leyendo

Sobre los 7 idiomas más hablados del mundo moderno

Los flujos migratorios o los cambios económicos determinan la expansión de un idioma como rasgo más característico de una cultura, de su tradición o su predisposición de apertura al extranjero.

La evolución de un mundo que gira más rápido que nunca y en el cual encontramos estos 7 idiomas más hablados que, además, guardan celosamente algunas de sus palabras más curiosas e intraducibles.

Con los adverbios

En este tema veremos un nuevo tipo de palabra, los adverbios. Vuelve a ser un repaso del curso pasado. Ahora trabajaremos un poco de ortografía. Palabras con Y y LL.

a través de Tema 6. Las máquinas. — 6cldv

Entrevista con Nadia Comaneci, la mejor gimnasta de todos los tiempos

Ahora, con la proximidad de los Juegos Olímpicos, aprovechemos un poco de tiempo para ver la entrevista hecha a Nadia Comaneci un tiempo atrás, pero que continúa siendo bien actual. Nadia Comaneci es considerada -y con sobradas razones- la mejor gimnasta de todos los tiempos.

Nadia Comaneci revolucionó la gimnasia a nivel mundial al obtener en las olimpiadas de Montreal de 1976 el primer 10 de la historia. Al visitar España —promocionando la Fundación Laurus del deporte con la que colabora para fomentar la práctica del deporte entre los jóvenes por todo el mundo— aprovechó para acudir como invitada especial al programa de Antena 3, El Hormiguero, en el que compartió las claves de su éxito. Sus palabras son valiosas lecciones que todos deberíamos aplicar en nuestra vida y en nuestros proyectos.

Los libros que influenciaron a Gabriel García Marques

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Estos son algunos de los tantos libros memorables que deberíamos leer. Si crees que la lectura es un placer y lo disfrutas intensamente mientras estás sentado cómodamente en un sillón, entonces está en la hora de comenzar a leer estos libros. Sabemos muy bien que algunos libros marcan más que otros. Estas son algunas obras que Gabriel García Marques (Gabo) leyó:

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El libro electrónico & el libro de papel

Por: Carmen Guillén

Hace años, con la aparición del libro electrónico, los que éramos lectores “más tradicionales” y valorábamos leer un libro con su correspondiente “contacto físico”, nos echábamos las manos a la cabeza. Fueron muchas las teorías y casi todas aseguraban, o mejor dicho, mal auguraban la desaparición del libro de papel de forma progresiva y estrepitosa. 

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Por suerte, no sucedió así y tampoco tiene “claras” señales de que esto suceda en un futuro. Bien es cierto, que tener un libro electrónico cargado con decenas de libros, nos facilita mucho la vida, sobre todo lo relacionado al tema espacio, pero esto no quita de que podamos y queramos tener ciertos libros más importantes o que nos guste especialmente, en formato papel.

Sé de buena tinta, nunca mejor dicho, que aún hay fieles y leales al papel que se niegan en rotundo en hacerse con un libro electrónico. Al igual que sé, que hay lectores tan “tecnológicos” y prácticos, que desde que se compraron o le regalaron su e-book, ni se les pasa por la cabeza la remota idea de volver a comprar un libro en papel. Pues para ambos tipos de personas va dirigido el artículo de hoy: “Libro electrónico vs Libro de papel”.

A continuación, vamos a repasar algunos de los pros y contras de cada uno de estos formatos… Esperamos convencer a muchos de la buena idea de alternar ambos formatos de lectura.

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