La confusión por el uso del término “presidenta” en Brasil

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En Brasil existe una fervorosa confusión por el uso del término “presidenta”, aplicado a la líder de la nación, Dilma Rousseff. Claro, este enredo tiene que ver con la estructura gramatical del idioma portugués. Pero, ¿será que este malentendido aplica también al idioma español? ¿Será correcto emplear el término femenino “presidenta”, o debe siempre usarse el género masculino “presidente” para ambos sexos?

Presidenta
Dilma Rousseff, en el parlamento brasileño, defendiéndose del proceso de suspensión de su mandato presidencial (Foto: http://www.senado.gov.br)

Transcribimos aquí la opinión de la Real Academia de la Lengua Española.

Circula por internet un documento que aduce una serie de razones pseudogramaticales para censurar el uso de femeninos como presidenta. La parte fundamental de la explicación dice:

El participio activo del verbo atacar es «atacante»; el de salir es «saliente»; el de cantar es «cantante» y el de existir, «existente». ¿Cuál es el del verbo ser? Es «ente», que significa ‘el que tiene entidad’, en definitiva ‘el que es’. Por ello, cuando queremos nombrar a la persona que denota capacidad de ejercer la acción que expresa el verbo, se añade a este la terminación «-nte». Así, al que preside, se le llama «presidente» y nunca «presidenta», independientemente del género (masculino o femenino) del que realiza la acción.

Esta argumentación se basa en tres afirmaciones:

  • que el participio activo del verbo ser es ente,
  • que la terminación –nte que añadimos a los participios activos de los verbos procede de ente,
  • que dicha terminación se toma de ente porque este denota entidad o significa ‘el que es’.

Sin embargo:

1. El participio activo del verbo ser no es ente. El único participio que actualmente tienen, de forma general, los verbos españoles, es el de perfecto (por ejemplo sido, para el verbo ser, o comido para comer). Solo algunos verbos tienen entre sus derivados los llamados participios activos, que hoy se consideran sustantivos (como presidente) o adjetivos (como atacante o cantante). El verbo ser tuvo en el pasado una forma de participio activo hoy perdida, pero no era ente sino eseyente.

2. La terminación –nte no procede de ente. Nuestro sustantivo ente (que, como se ha dicho, no es el participio del verbo ser) sí que deriva, sin embargo, de ens, entis, participio de presente del verbo latino esse (‘ser, estar’). Pero el hecho crucial no es que el participio del verbo ser en latín tuviera esta forma entis, sino que todos los participios de presente del latín tenían esta misma forma: e-ntis, ama-ntis, lege-ntis, capie-ntis, etc. Obviando la raíz verbal y la vocal temática que quedan a la izquierda del guion, en todas estas formas lo que encontramos es la secuencia –nt– y la terminación –is, desinencia de caso genitivo.

Esta secuencia –nt– es un infijo, un elemento que se inserta en el interior de una palabra, y es una marca morfológica que indica un subtipo concreto de declinación por el que se guían algunas de las palabras que forman parte de la tercera declinación latina. Este mismo infijo, y este mismo submodelo de declinación (llamado precisamente temas en –nt-), está presente también en otras lenguas, como el griego clásico. Aunque por este modelo de temas en –nt– se declinan solo unos pocos sustantivos y adjetivos, en la práctica es muy productivo, porque es el modelo por el que se declinan todos los participios de presente activos de todos los verbos latinos y varios de los participios del griego clásico.

3. La terminación -nte no se toma de ente porque este denote al ser. El hecho de que esta secuencia -nt- aparezca no solo en ente, sino en todos los participios de los verbos latinos e incluso en otros adjetivos (como prudentis, ‘prudente’), sustantivos (como /leontos/, ‘león’ en griego) y determinantes (como /panta/, ‘todo’ en griego) prueba que esa –nt– no ha sido nunca, a lo largo de su historia, marca de entidad o de existencia. Nunca, por sí sola, ha denotado al ser, al ente. Llegó a denotar, en latín, al ente al entrar en interacción con el verbo ser, pero entró en contacto con este verbo, como con todos los demás verbos latinos, pues no es más que una marca morfológica de la que los verbos se sirven para declinar una de sus formas no personales, el participio.

Lo que históricamente existe es este infijo –nt– y no la terminación –nte. Recordemos que en las formas amantis o legentis la terminación –is es marca de genitivo, pero este es solo uno de los seis casos que tienen las declinaciones latinas. Estas declinaciones establecen distintas terminaciones en función del caso, del género y del número: un participio como entis puede tener potencialmente hasta 24 desinencias, es decir, 24 terminaciones después del infijo –nt– (entem, entis, enti, entium, entia, etc.) que se encargan precisamente de marcar el caso, el número y el género. Nada, por tanto, en la morfología histórica de este elemento –nt– impide que las palabras que se forman con él tengan una forma distinta para el género femenino; es más, históricamente este infijo ha formado parte de palabras que explícitamente diferenciaban el género.

Por último. Es cierto que el español conserva este infijo fundamentalmente en la terminación –nte, y es fácil caer en el error de creer que la emplea solo para referirse a la persona que realiza la acción del verbo (presidente el que preside, cantante el que canta, atacante el que ataca). Sin embargo esto no es una verdad absoluta: ni todos los verbos se refieren al agente con esta terminación, ni siempre que esta terminación aparece se asocia a la persona que lleva a cabo la acción del verbo.

Los que luchan, los que inventan, los que trabajan, los que corren, etc. no son los luchantes, los inventantes, los trabajantes, etc. sino el luchador y la luchadora, el inventor y la inventora, el trabajador y la trabajadora. El español actual conserva, además, casos en los que este infijo es más una mera marca gramatical (heredera de un antiguo participio que hoy ya no se siente como tal): mediante, de mediar; durante, de durar; o bastante, de bastar. Y de hecho, en el español de otras épocas estas palabras tenían forma en plural (era, por ejemplo, posible decir ellas durantes).

Nada en la morfología histórica de nuestra lengua, ni en la de las lenguas de las que la nuestra procede, impide que las palabras que se forman con este componente tengan una forma para el género femenino. Las lenguas evolucionan y en esa evolución se transforman. Estos cambios se deben a muchas causas, algunas son causas internas (evoluciones fonéticas, por ejemplo); otras son externas, el contacto con otras lenguas o el cambio en las sociedades que las hablan. Para que una lengua tenga voces como presidenta, solo hacen falta dos cosas: que haya mujeres que presidan y que haya hablantes que quieran explícitamente expresar que las mujeres presiden. Si esas dos circunstancias se dan, ninguna supuesta terminación, por muy histórica que sea su huella, frenará el uso de la forma femenina (pregúntese el lector por qué no se han levantado voces contra el uso del femenino sirvienta). Pero es que, además, en el caso de este infijo concreto, la historia de nuestra lengua y la de las lenguas que la precedieron pueden llegar a avalar el uso de voces como presidenta, pues al hilo de esta explicación parecen ser menos conservadoras que la variedad actual.

Vea: http://www.fundeu.es/escribireninternet/presidenta/

Vea esta otra explicación de la Academia de la Lengua:

La palabra presidenta está registrada en el Diccionario académico y es una forma válida y preferible a presidente para aludir a las mujeres que ocupan ese cargo.

En las noticias es frecuente encontrar las formas presidenta y presidente para aludir a mujeres como en «La presidenta argentina exhortó a seguir por el camino de la reindustrialización», «Existía la esperanza de que con la llegada de la presidente Bachelet se eliminaría este impuesto» o «Ana Patricia Botín, nueva presidente del Santander».

Dado que la mayoría de las palabras que han añadido el sufijo -nte son comunes en cuanto al género (como el donante y la donante, del verbo donar), a menudo se plantea la duda de si sucede lo mismo en el caso de presidente y ha de ser siempre la presidente cuando alude a una mujer.

Sin embargo, la Gramática académica explica que la voz presidenta es un femenino válido en el que se ha cambiado la e final por a, al igual que ocurre con asistenta, dependienta, infanta o intendenta. Puesto que, además, presidenta ya tiene registro académico desde el Diccionario de 1803, se emplea desde mucho antes y es la forma mayoritaria según el Diccionario panhispánico de dudas, no parece que haya motivo para no usar o incluso para no preferir esta forma cuando el referente es una mujer.

Por esta razón, en los dos últimos ejemplos anteriores habría sido preferible escribir «Existía la esperanza de que con la llegada de la presidenta Bachelet se eliminaría este impuesto» o «Ana Patricia Botín, nueva presidenta del Santander».

Se recuerda además que los cargos se escriben con minúscula inicial (presidenta, no Presidenta).

Ver: http://www.fundeu.es/recomendacion/presidenta-femenino-correcto/

 

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Las 500 palabras más usadas en español

El Corpus de Referencia del Español Actual (CREA), un banco de datos de la Real Academia Española, determina las formas más frecuentes en idioma español sobre la base de un conjunto de textos, escritos y orales, de diversa procedencia. La última versión cuenta con casi 140.000 documentos y algo más de 154 millones de formas procedentes de textos de todos los países hispánicos y producidos entre 1975 y 2004.

“Gobierno” y “país” figuran entre las 100 primeras. “Vida” está en el puesto 76, mientras que “muerte” ocupa recién el 264. “José”, “Juan” y “Carlos”, entre los pocos nombres de la lista. Son algunas de las formas más utilizadas, según un banco de datos de la Real Academia Española.

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Foto: Diccionario de la Lengua Española

Los textos escritos, seleccionados tanto de libros como de periódicos y revistas, abarcan más de cien materias distintas. La lengua hablada está representada por transcripciones de documentos sonoros, obtenidos, en su mayor parte, de la radio y la televisión. 

Según estas refencias, las 500 palabras más comunes en español son las siguientes: Sigue leyendo

«Los idiomas viven en un préstamo continuo porque están vivos»

El spanglish es la prueba de una nueva civilización dentro de Estados Unidos, asegura el escritor y ensayista mexicano Ilan Stavans. «Más allá de ser un dialecto más, nos referimos a una lengua que es hablada hoy por más de 60 millones de personas que son y no son gringos, o que son latinoamericanos aunque no del todo», acota.

Sesenta millones es una cifra importante. Según el también lexicógrafo, los spanglish parlantes forman la tercera concentración más grande del mundo hispano; teniendo su mayor concentración en los Estados Unidos dentro de Florida, California, Chicago y Nueva York.

Hace poco más de una década, en 2002, Ilan Stavans publicó la traducción de la primera parte de el Quijote al spanglish. Ese acto causó una controversia inmediata. Ahora prepara una segunda versión, pero en formato de novela gráfica.

Leer más en miamidiario.com

a través de Ilan Stavans: «Los idiomas viven en un préstamo continuo porque están vivos» — Fundéu BBVA

El lenguaje y el sexismo

Existe un tema sensible, el del posible sexismo del lenguaje. El editor de esta grabación intenta con rigor y sensibilidad analizar este tema. Concluye con la música Calibro

Escuche el audio: El lenguaje y el sexismo

Tomado de:

El palabrero

El Palabrero

El fichero de la lengua española

El Fichero General de la Real Academia Española consta de más de diez millones de papeletas, léxicas y lexicográficas, ordenadas alfabéticamente en gavetas que contienen, cada una, unas dos mil cédulas. Este fichero se ha ido formando desde una fecha muy temprana, si bien su período de máxima expansión se sitúa entre 1930 y 1996, años en que la Academia afrontó la redacción del «Diccionario histórico» en sus dos ediciones.

Para acceder al fichero, es solo seguir el enlace: http://web.frl.es/fichero.html.

Fichero del idioma españolFichero de la Lengua Española

Más información:

http://ow.ly/QTDCA

Esa linda letra “W”

La “W” es la vigésima cuarta letra y la décimo novena consonante del alfabeto español. Su nombre es femenino: uve doble, doble uve, ve doble, o doble ve, y doble u en partes de América Latina. En plural: uves dobles, dobles uves, ves dobles, dobles ves o dobles úes (por cierto, muy raro su uso). La Ortografía de 2010 propone uve doble como nombre único para esta letra.

Evolución de la Letra W

Esta letra no pertenece propiamente a la gramática española. Se usa básicamente para representar extranjerismos. Designa palabras de otros idiomas, sobre todo aquellas procedentes del visigodo, alemán e inglés. También es usada para transcribir al alfabeto latino palabras procedentes de los idiomas orientales.

En las lenguas en las que existe como fonema, su articulación es usada como semiconsonante (como acontece en inglés). También tiene función fricativa labiodental y sonora (como en el caso del idioma alemán).

En español se pronuncia como /b/ en nombres propios de personajes de origen godo (Ej. Walia, Witerico, Wamba) y en nombres propios o derivados de origen alemán (Ej. Wagner, Westfalia, wagneriano). En vocablos de origen inglés, conserva muchas veces la pronunciación de /u/ semiconsonante (Ej. Washington, washingtoniano).

  • Desde el punto de vista ortográfico, en aquellas palabras totalmente incorporadas al idioma español, es frecuente que la grafía “w” sea reemplazada por la “v” simple (Ej. vagón, vals, vatio).
  • Desde el punto de vista fonético, en alemán, la “w” tiene el valor de la v en las lenguas románicas. En inglés y neerlandés, tiene el sonido de /u/ semiconsonante. Sin embargo, esta regla presenta, en inglés, numerosas excepciones, y los diptongos en w tienen sonidos muy variados, sobre todo los situados al final de palabra.
  • Desde el punto de vista lingüístico, esta letra apareció a comienzos de la Edad Media, con el propósito de representar la semiconsonante germánica “w”, que no tenía un correspondiente en las lenguas románicas (al parecer, la w latina había pasado a tener un sonido labiodental). Actualmente, se conserva en los vocablos de origen alemán e inglés.

Vea:

  1. «W.» Diccionario Panhispánico de Dudas (2005). 
  2. Real Academia Española, ed. (2014). «Un solo nombre para cada letra».
  3. http://www.fundeu.es/recomendacion/pronunciacion-de-la-w-1032/
  4. http://www.fundeu.es/consulta/tres-uves-dobles-1177/

La Real Academia de la Lengua Española publica ‘edición monumental’ del Quijote

Casi un centenar de especialistas y escritores participaron en el proyecto.
Santiago Muñoz Machado, Víctor García de la Concha, director del Instituto Cervantes, Darío Villanueva, director de la RAE, Jaume Giró, de la Fundación 'la Caixa', y la escritora Soledad Puértolas.
Santiago Muñoz Machado, Víctor García de la Concha, director del Instituto Cervantes, Darío Villanueva, director de la RAE, Jaume Giró, de la Fundación ‘la Caixa’, y la escritora Soledad Puértolas. (Foto: AFE)

De esta manera, la Real Academia Española (RAE) se apodera de obra cumbre de Miguel de Cervantes Saavedra, que el Instituto Cervantes promovió en 1998.

Esta edición actualizada del Quijote,  la joya de la corona de la Biblioteca Clásica de la Academia (que en 111 volúmenes reúne los mejores títulos en lengua española) contó con el patrocinio de la Obra Social La Caixa y fue presentada este martes, 23 de junio, en la sede de la RAE. Su compilación ha sido dirigida por el filólogo y académico Francisco Rico, gran experto mundial en el Quijote,

La RAE se suma así a la celebración del IV centenario de la segunda parte del Quijote. Con esta edición cumple también el encargo que el Gobierno español le hizo, en las primeras décadas del siglo XX, de que publicara una edición popular del Quijote y otra erudita, afirmó el director de la Academia, Darío Villanueva.

El Quijote popular vio la luz en 2014.  Corrió a cargo del novelista Arturo Pérez-Reverte. “Con un ‘poco’ de retraso hemos cumplido esa antigua encomienda”, dijo Villanueva ante numerosos invitados. La edición erudita es la que publican ahora Espasa y Círculo de Lectores.

El primer volumen, de 1.644 páginas, contiene el texto cervantino, fijado “con las más rigurosas técnicas” de la filología moderna, más una serie de introducciones, señaló el secretario de la Academia, Santiago Muñoz Machado. En el volumen complementario, de 1.668 páginas, prestigiosos especialistas y escritores comentan uno a uno los capítulos de la novela. Entre ellos figuran Javier Cercas, Roger Chartier, Alberto Manguel, Javier Marías, Claudio Guillén y Martín de Riquer.

Como decía Francisco Rico, antes de la presentación del Quijote, esta edición “no es radicalmente nueva, pero está puesta rigurosamente al día”. “Lo más importante” de una edición de este tipo “es el texto”, y en la que ahora se publica hay correcciones y lecturas nuevas de determinados capítulos. “Se han restaurado cien pasajes que están más cerca de Cervantes de lo que lo estaban en todas las ediciones anteriores”, afirmó Rico.

Y se han cambiado algunas palabras que figuraban en ediciones anteriores. Por ejemplo, donde antes ponía “fiestas”, ahora se ha escrito “siestas”, y “veía” se ha sustituido por “llovía”. Hay fallos que, gracias a la filología, se han podido corregir. Cuando en el Quijote se hablaba de “sardinas en lercha”, no se sabía qué quería decir, porque “lercha” no existe en castellano. Quería decir “percha”.

“En aquella época todo se ponía en perchas con ganchos”, explica Rico. Este filólogo y académico atribuye el éxito de esta novela a “la arrolladora simpatía humana que despiertan los personajes de don Quijote y Sancho, que son naturales, convincentes”.

“El Quijote es el único libro de Occidente que ha sido ‘best seller’ todos los días de su vida. Ni Calderón ni Shakespeare ni Dante consiguieron algo así”, aseguró Francisco Rico.

Novedad de esta edición es también la inclusión del juicio que dio la censura civil sobre el Quijote cuando se publicó por primera vez. Se había perdido en la imprenta y no se divulgó en su día, “como era obligatorio hacer”. Ese documento de la censura apareció en el Archivo Histórico Nacional y se ha incorporado ahora. El censor del siglo XVII veía el libro como de “entretenimiento para el vulgo”, dijo Rico.

Cuando se publicó el Quijote, “prácticamente nadie” se dio cuenta de la importancia de esta obra. “Cervantes era un hombre de otra época y no era una persona que cultivara el estilo recargado que estaba de moda entonces, con muchas alusiones”, comentó Rico.

El director del Instituto Cervantes, Víctor García de la Concha, subrayó la oralidad que late en el Quijote, un libro “que está más dicho que escrito” y que, por tanto “es una gran obra para enseñar español”.

Prueba de ello es que los profesores que tienen el Cervantes por todo el mundo lo utilizan para sus clases de español. Cualquier edición del Quijote, afirmó Francisco Rico, “es buena para apreciar la grandeza” de esta obra.

Por algo, añadió Villanueva, Cervantes es “un auténtico monumento literario”, y no sólo para los hispanohablantes.

El director de la RAE recordó que, hace unos años, la Asociación de Escritores de Suecia hizo una encuesta entre cien escritores de todo el mundo para determinar cuál era la novela más importante de la historia de la literatura. Y la más votada fue el “Quijote”.

Madrid
EFE

Por: 

http://www.eltiempo.com/entretenimiento/musica-y-libros/real-academia-espanola-de-la-lengua-publica-una-gran-edicion-del-quijote-en-dos-volumenes/15993962

El español: el idioma más tuiteado por líderes mundiales

04/05/2015 | Agencia efe
El español es el idioma de tuiteo preferido por la mayoría de líderes mundiales, aunque son pocos los que escriben personalmente sus mensajes, según un estudio Twiplomacy, realizado por Burson-Marsteller.

El trabajo realizado en marzo del 2015 permite conocer cómo los líderes mundiales utilizan esta red social. También revela que 74 perfiles en español incluidos en el muestreo enviaron 853.503 tuits, frente a los 737.057 publicados por las 241 cuentas en inglés analizadas.

En España, la cuenta gubernamental más seguida es la de Mariano Rajoy (@marianorajoy), con un total de 775.000 seguidores, siendo uno de los pocos líderes del actual gobierno que tuitea contenidos personales con la firma MR, explican los autores del estudio en un comunicado.

Además, el líder del PP utiliza Twitter para anunciar dónde se encuentra o para dar su opinión personal sobre reuniones de gobierno o sobre el contexto económico y político actual. El perfil de Mariano Rajoy sigue las cuentas de 114 líderes mundiales, 39 de los cuales siguen la suya, añaden.

Los políticos latinoamericanos son los más dinámicos. Así, la cuenta de la presidencia de México (@PresidenciaMX) es la más activa, con una media de 68 tuits al día, seguida del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro (@NicolasMaduro), con una media de 64 tuits diarios.

El presidente de México Enrique Peña Nieto (@EPN) es el líder latinoamericano con más seguidores en su perfil personal, por delante del presidente colombiano (@JuanManSantos), de la presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner (@CFKArgentina), con una audiencia de 3,6 millones cada uno, de la brasileña Dilma Roussef (@dilmabr) y de Nicolas Maduro, con 3,3 y 2,4 millones de seguidores, respectivamente.

El perfil en español del Papa Francisco (@Pontifex_es) se sitúa como el más influyente, con una media de casi 10.000 retuits por tuit publicado, convirtiéndola en la cuenta más redifundida entre las analizadas.

Además, el papa repite como el segundo líder mundial más seguido en Twitter, con casi 20 millones de seguidores, tan solo superado por Barack Obama (@BarackObama), con cerca de 57 millones.

Twiplomacy ha analizado 669 cuentas gubernamentales en 166 países y revela que el 86% de los 193 gobiernos presentes en las Naciones Unidas tienen presencia en Twitter.

172 jefes de Estado y de Gobierno cuentan con perfiles personales en la red social y tan solo 27 países, situados mayoritariamente en África y Asía-Pacífico, no tienen ninguna presencia en Twitter.

Los resultados de Twiplomacy «muestran cómo los líderes mundiales van tomando la iniciativa en la comunicación en redes sociales, profesionalizando su uso, creando equipos dedicados exclusivamente a su gestión e incorporando los últimos avances para optimizar su comunicación», afirma Francisco López, Managing Director de Burson-Marsteller España y coordinador del estudio en nuestro país.

El Twitter institucional del Gobierno de España (@desdelamoncloa) es seguido por más de 330.000 personas y unilateralmente por 31 perfiles gubernamentales.

La cuenta de la Casa Real española (@CasaReal) cuenta con 214.000 seguidores y sigue 6 perfiles, 5 de ellos pertenecientes a otras casas reales europeas.

Otra cuenta destacada es la del Ministerio de Asuntos Exteriores que sigue a 93 perfiles gubernamentales y es seguido por 34 de ellos, añaden los impulsores del trabajo.

Todos los gobiernos del G20 menos uno cuentan con al menos una cuenta en Twitter y seis de los líderes del G7 tienen un perfil personal, aunque pocos escriben sus propios mensajes, salvo excepciones como la de el presidente de Estonia, Toomas Henrik Ilves (@IlvesToomas) y el del Consejo Europeo, @DonaldTusk; o el primer ministro noruego @Erna_Solberg.

Hasta el pasado 24 de marzo del 2015, todos los líderes del mundo habían enviado en conjunto 2.653.876 mensajes, una media de cuatro mensajes al día.

15 palabras en español que tal vez no conozca

Aquí le dejamos 15 palabras en español de las que seguramente no sabía su significado, por lo menos hasta ahora:

Palabras1. Acoquinamiento: no es más que acobardarse.
2. Alfeñicarse: significa comportarse con afectada delicadeza o, en otro contexto, adelgazar mucho.
3. Angurria: en su forma coloquial, significa micción dolorosa. Como americanismo, es un deseo vehemente e insaciable, avidez, codicia, hambre. En Cuba y México, tiene el sentido de secreción frecuente de orina.
4. Bezote: es un conjunto de adornos de diversas materias que algunos pueblos tienen por costumbre aplicarse en los labios. También se refiere al adorno o arracada que usaban los indios de América en el labio inferior.
5. Bustrófedon o bustrofedon: (Del lat. boustrophēdon, y este del gr. βουστροφηδόν, de βοῦς ‘buey’, στρέφειν ‘dar la vuelta’ y -δόν ‘a la manera de’). Manera de escribir, empleada en la Grecia antigua, que consiste en trazar un renglón de izquierda a derecha y el siguiente de derecha a izquierda.
6. Cagueta: no es más que un cobarde, pusilánime.
7. Cosario: Procede de la palabra corsario. Es probable que sea una adaptación de la palabra original. Es un adjetivo perteneciente o relativo al cosario. También, cursado, frecuentado. Hombre que conduce personas o cosas de un pueblo a otro. Cazador de oficio. Antiguamente era el pirata
8. Cuadrúmano: se refiere a alguien con cuatro manos, como los simios.
9. Cuitado: es lo mismo que alguien afligido o desventurado. Apocado, de poca resolución o ánimo.
10. Descuajeringado: se aplica a la persona que es descuidada en su aseo y su forma de vestir.
11. Escuchimizado: muy flaco o débil.
12. Estólido: bobo o estúpido. Falto de razón o discurso.
13. Inane: es algo vano y fútil. Del latín, inānis.
14. Sápido: lo contrario de insípido, algo con sabor o que tiene sabor. Del latín, sapĭdus.
15. Surto: lejos de lo que pudiera pensar, se refiere a lo tranquilo, en reposo o en silencio. Surto, del latín vulgar, *surctus, por surrectus, participio de surgĕre).

Basado en:

Imprimido, Freído y Proveído

Parece gracioso, pero ahora se puede decir “imprimido” o “impreso”, “freído” o “frito” y “proveído” o “provisto”. Gracias a los niños. Ellos son unos genios. ¿No lo cree?

Pues bien, la RAE dice: “Los únicos verbos que en la lengua actual presentan dos participios, uno regular y otro irregular, son imprimir (imprimido/impreso), freír (freído/frito) y proveer (proveído/provisto), con sus respectivos derivados. Los dos participios pueden utilizarse indistintamente en la formación de los tiempos compuestos y de la pasiva perifrástica, aunque la preferencia por una u otra forma varíe en cada caso”. Esta estructura es llamada de doble participio.

A continuación, la RAE ilustra el caso con los siguientes ejemplos:

 Hemos imprimido veinte ejemplares / Habían impreso las copias en papel fotográfico. 

Imprimido Nos hemos proveído de todo lo necesario / Se había provisto de víveres abundantes.

Provido

 Las empanadillas han de ser freídas dos horas antes / Nunca había frito un huevo.

freído